 Salud Aunque al silicio no se le reconoce como un nutriente esencial desde un punto de vista estrictamente biológico o nutricional, la abundancia de compuestos con silicio y su participación en la salid humana no pueden ser ignorados. Sólo recientemente, a partir de 1972, se ha reconocido al silicio como esencial.
El silicio forma parte de los oligoelementos, es decir los elementos minerales que a pesar de presentarse en pequeñas cantidades en el cuerpo son (0.5 % de nuestro peso corporal), sin embargo, indispensables para la salud y la vida. Hasta ahora se han identificado 13 oligoelementos esenciales: silicio, vanadio, molibdeno, magnesio, hierro, cobalto, níquel, cobre, zinc, selenio, estaño, yodo y flúor. Un oligoelemento (o un mineral) es considerado esencial si: Su carencia produce una alteración funcional en el organismo Si su presencia es importante para el desarrollo Si los síntomas patológicos generados en los diversos tejidos se asocian con una disminución de dicho elemento en esos tejidos. Si se observa un retorno al normal funcionamiento orgánico y una normalización del desarrollo después de aportar (en cantidad y calidad adecuadas) el elemento faltante.
Alimentos con silicio: Los cereales como, la avena, el mijo, la cebada, el arroz, el trigo; las leguminosas, el fríjol, la alfalfa, el ejote, la soya; los tubérculos, la papa, cebolla, la remolacha, la zanahoria; los vegetales verdes, lechuga, espinaca, espárrago; las frutas, el plátano, el aguacate, la piña, el mango, la uva, otras fuentes adicionales son el café y el agua. Siendo las fuentes más ricas en la de la alimentación humana los cereales integrales. En promedio la alimentación aporta unos 30 a 50 mg al día de silicio, dependiendo de los hábitos alimenticios, considerando lo siguiente: Una dieta moderna basada en alimentos refinados, con un bajo consumo de cereales y vegetales, animales de crianza industrial (pollo, leche) y con suelos erosionados, genera una inexorable disminución del contenido de silicio en los tejidos humanos. Se ha demostrado que la alimentación de los pueblos primitivos contiene cuatro veces más minerales que la dieta industrializada moderna. Y a esto debemos añadir, que la mayor parte del silicio aportado por los cereales y vegetales lo es bajo la forma de cristales de opalina (inorgánico) y que, en una oveja por ejemplo, de los 40 mg aportados al día, por el forraje solo el 0,016% permanece en sus tejidos. Otra fuente tradicional del silicio era el agua, pero el uso de sales de aluminio en los procesos de potabilización en las grandes ciudades elimina las pequeñas cantidades de silicio presentes al agua. Conforme envejecemos desciende el contenido de silicio en nuestros tejidos, al contrario de lo que ocurre con otros minerales. A esto se aúna al hecho de que los humanos no podemos transformar en silicio orgánico en silicio mineral que mayoritariamente aportan los vegetales Una dieta con suplementos ricos en silicio permiten aportes diarios de 200 a 300 mg. Una fuente de silicio son los tejidos de la planta cola de caballo (Equisetun arvense L,)
A continuación se presentan algunos ejemplos de la nutrición con silicio. Diferencias entre sexos: Se observa un 35 % menos de silicio en el tejido muscular de la mujer que en el del hombre (¿una posible explicación del diferencial del potencial de fuerza muscular entre los sexos?). Por otro lado se observó lo inverso en las ratas: las hembras adultas tienen tasas más elevadas que los machos. En las poblaciones urbanas se estima que el principal aporte diario de silicio en la dieta de la mujer es el plátano (10-13%), ejote y fríjol (4 a 5%), pan blanco (4 a 5%), cereales, café, productos de harina de avena, estos componen el 50% de la dieta promedio, mientras que en la dieta del hombre el aporte de silicio principalmente lo proporciona la cerveza (10 a 17%). Se ha señalado un descenso general de los niveles de silicio en el cuerpo en el curso del envejecimiento. Así, por ejemplo, la tasa de silicio en los tejidos tegumentarios disminuye un 30 %, en la pared aórtica se encuentra una tasa de silicio 4 veces más elevada en los niños que en las personas de edad. Se señala que con la edad y el descenso de los estrógenos disminuye la absorción del silicio lo cual a su vez determina la tendencia a la descalcificación potencialmente típica de la menopausia. También con la edad disminuye la absorción intestinal del silicio, constatando que en las ratas se produce una reducción del contenido de silicio en el tejido ungueal, intestinal y gingival en el curso del envejecimiento siendo peor en las hembras. La tasa de silicio de la aorta, el timo y la piel en los humanos, decae con la edad. En los humanos se ha reportado la presencia de silicio en los siguientes tejidos: Tejidos y órganos del cuerpo humano que demandan vitaminas y minerales, distinguiendo aquellos que demandan de SILICIO ( mg/Kg PS). Adaptado de http://www.noni-juice-distributor.us/nutrition-chart.htm, Quero Edgar 2004,
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| ORGANO | VITAMINAS | MINERALES | Bronquios Pulmonares | A, B, C, D | Calcio, Cobre, Fluor, Hierro, Oxigeno, SILICIO (140) | Cerebro | Complejo B, B12, C, D, E, G | Azufre, Calcio, Cobre, Fluor, Fósforo, Hierro, Magnesio, Manganeso, SILICIO | Columna Vertebral | A, B, C, D | Calcio, SILICIO, Sodio | Corazón | A, B, B1, C, D, E | Calcio, Fósforo, Hierro, Magnesio, Manganeso, Nitrógeno, Potasio, SILICIO | Plasma sanguíneo | | Sodio, Potasio, Cloro, Fósforo, CO2, SILICIO (20), | Glóbulos rojos | | Sodio, Potasio, Calcio, Cloro, Magnesio, Fósforo, SILICIO (40), | Encías de los Dientes | A, B2, C, D | Azufre, Calcio, Fluor, Fósforo, SILICIO, Sodio | Medula | Complejo B, C | Azufre, Fósforo, SILICIO, Yodo | Ojos | A, B2, C | Azufre, Calcio, Fluor, Manganeso, SILICIO, Sodio | Ovarios y Gónadas | A, B, B12, C, E, F | Calcio, Fluor, Fósforo, Hierro, SILICIO, Yodo, Zinc | Páncreas | Complejo B, B1, B12 | Cloro, Cobre, Hierro, Magnesio, Potasio, SILICIO, Sodio, Zinc | Piel | A, B1, B2, C, G, Niacina, PABA | Azufre, Cobre, Hierro, Manganeso, Potasio, SILICIO (23), Sodio | Pineal Pituitaria | Complejo B, E | Azufre, Bromo, Fósforo, Manganeso, SILICIO, Yodo | Próstata | C, B, B12, E, F | Azufre, Calcio, Fluor, Hierro, Potasio, SILICIO, Zinc | Senos Paranasales | A, C, D | Calcio, Cloro, SILICIO | Suprarrenal | C, E, F, Ácido Pantotenico | Azufre, Calcio, Fluor, Hierro, Magnesio, Manganeso, SILICIO (1,170), Sodio, Titanio, Yodo, Zinc | Unión de los Huesos | A, B1, C, D, Ácido Fólico | Azufre, Calcio, Fluor, Fósforo, Potasio, SILICIO, Sodio | Uñas | A, D | Azufre, Calcio, Fósforo, Potasio, SILICIO (500), Sodio | Útero | Complejo B, B12, C, E, F | Calcio, SILICIO, Zinc | Vasos Sanguíneos | A, B, B1, C, D, G, Niacina | Azufre, Fluor, Fósforo, Hierro, Manganeso, SILICIO, Yodo | Bazo | B Complejo, C | Cloro, Cobre, Fluor, Hierro, Magnesio, Potasio, SILICIO (131), Sodio, | Boca y Garganta | A, B, C, D | Yodo | Colon | A, C, D, F | Hierro, Magnesio, Potasio, Sodio | Estómago | A, B1, B2, C, D, G, Ácido Fólico, Niacina | Azufre, Cloro, Hierro, Magnesio, Potasio, Sodio | Glándula Mamaria | A, B1 | Cloro, Potasio, Sodio | Hígado | A, B12, C, E, Niacina | Cloro, Cobre, Hierro, Magnesio, Potasio, SILICIO (33), Sodio, Yodo | Músculos | A, B1, B6, C, D, E, G | Cloro, Hierro, Nitrógeno, Potasio, Sodio | Nervios | A, Complejo B, B1, B2, B6, C, D, G, Niacina | Azufre, Calcio, Fósforo, Magnesio, Manganeso, Yodo, | Orejas | A, B, C, D | Calcio, Fósforo, Potasio | Riñones | A, B12, C, E, | Cloro, Hierro, Magnesio, Manganeso, Potasio | Sistema Linfatico | Complejo B, E | Cloro, Potasio, Sodio | Timo | A, B6, B12, C, D, E | Cloro, Magnesio, Potasio, SILICIO (1,452), Sodio, Yodo | Tiroides | A, B6, B12, C, D, E | Cloro, Magnesio, Potasio, Sodio, Yodo | Vejiga | A, D | Manganeso, Potasio | Vesícula | A, C, E | Azufre, Cloro, Hierro, Potasio, Sodio, Yodo |
En la ateroesclerosis: En la aorta y las arterías afectadas por placas (ateroesclerosis) encontramos de 14 a 20 veces menos de silicio que en las arterías normales. Este déficit afecta sobre todo las capas llamadas intima y media. Recordemos que el silicio le confiere su flexibilidad a las arterias. En patologías óseas: En primer lugar debemos resaltar que al comienzo de los procesos de desmineralización es la tasa de silicio lo que decae brutalmente: hasta un 50 % mientras que la del calcio y el azufre sólo caen en un 5 a 8%. En diversas patologías óseas se constata una pérdida progresiva del silicio por parte del hueso: osteomalacia, tuberculosis ósea, osteosarcoma, (no confundir con los padecimientos muy numerosos, en los cuales la carencia de aporte, mala absorción o deficiente metabolismo del silicio terminan afectando a los tejidos osteoarticulares). La absorción del Silicio Al parecer se absorbe básicamente por el duodeno. Sin embargo hay que hacer notar que en la forma orgánica el silicio es fácilmente absorbido a través de la piel. Con la edad disminuye la absorción intestinal del silicio. La eliminación del silicio: Normalmente ocurre por vía renal y heces fecales, pero también perdemos silicio a través de otros tejidos; al cortar el cabello, las uñas, en las mucosidades. La regulación del metabolismo del silicio: En ratas de ambos sexos se estudió la regulación endocrina del metabolismo del silicio, de su absorción intestinal y su fijación en determinados tejidos (uñas, dientes, encías). Los experimentos consistieron en estudiar animales a los cuales se les habían extraído los ovarios, o la tiroides o las adrenales. Dejando claro que el metabolismo del silicio está influido hormonalmente: En los machos los esteroides de la suprarrenal juegan un papel importante En las hembras los esteroides de las gónadas y las hormonas de las suprarrenales En las hembras disminuye severamente (50 %) la tasa de silicio en el plasma al extraer los ovarios En ambos sexos el envejecimiento (al parecer debido al deterioro glandular) disminuye la tasa de silicio. Lo cual a su vez agrava los procesos de envejecimiento y la degeneración glandular pues el silicio es importante para la salud glandular. Se ha confirmado que la tasa de silicio en los tejidos disminuye en las mujeres con la esterilización o durante la menopausia.
La carencia de Silicio La carencia generada por un bajo aporte de silicio suele ser mucho más común de lo que se cree dadas las alteraciones típicas de la dieta industrializada moderna. Algunos de los efectos de una carencia de silicio son: Retraso del crecimiento Huesos frágiles Piel deshidratada Acné Tendencia a abscesos y fístulas Furunculosis Amigdalitis Deficiencia intelectual Conjuntivitis Caries dentales Fragilidad y/o caída del cabello Uñas frágiles y opacas Tendinitis Fibrosis Flacidez articular Patologías coronarias En la tuberculosis y el cáncer se ha confirmado la falta de silicio Alteraciones osteoarticulares y del tejido de sostén Baja en las defensas inmunologicas Problemas bronco pulmonares |